¨Bebe¨ Pérez, Pelayo Martínez y Matías Domínguez participaron de la Conferencia Regional de Entrenadores

En el Club Curitibano se desarrolló la Conferencia Regional de Entrenadores de la ITF, con la presencia del capitán del equipo uruguayo de Copa Davis, Enrique Pérez Cassarino, como orador del evento, y de Pelayo Martínez y Matías Domínguez.

La ITF en conjunto con COSAT y la Confederación Brasileña de Tenis y con el apoyo de BNP Paribas y de Solidaridad Olímpica, organizaó la 17a Conferencia Regional ITF para entrenadores de Sudamérica, en Curitiba, Brasil
del 1 al 3 de noviembre de 2018.

La Conferencia, abierta a todos los técnicos de los países de Sudamérica, contó con presentaciones de exponentes como Bruce Elliot (AUS), Paul Lubbers (EEUU) y Rafa Martinez (ESP).

Enrique Perez, capitán del equipo uruguayo de Copa Davis, fue uno de los oradores en la primera jornada del evento, donde expuso acerca de la importancia del relacionamiento entre entrenadores y jugadores.

Los entrenadores Pelayo Martínez y Matías Domínguez fueron los dos uruguayos presentes que participaron de la conferencia como oyentes.

Compartimos la entrevista a ¨Bebe¨ Pérez, publicada en el sitio oficial de la Federación Paranaense de Tenis:

Sobre la conferencia…

“Estoy encontrando todo maravilloso. Para ser bien sincero, antes yo tenía muy poco tiempo para participar de estos eventos, viajando tantas veces al año. Pero por la estructura y la cantidad de profesionales que vinieron a dar conferencias y prestigiar estas presentaciones, estamos pudiendo escuchar 8, 10 horas de conferencias por día con una organización perfecta. Todos los que estuvieron en el evento están muy contentos. Es muy difícil montar algo de ese tamaño, con esas características.

¿Cómo reconocer el potencial de un atleta? 

“Potencial, para mí, es muy relativo. Usted puede tener un jugador con buen físico, buenos golpes, incluso con ganas de entrenar. Pero de repente, usted se pregunta ¿Para qué sirve ese potencial? Para ser campeón, para ser profesional? Las cualidades tienden a cambiar. Las generaciones van cambiando. Hoy trabajo con un niño de 16 años que tiene un gran potencial físico y tenístico. Pero si usted me pregunta, lo que más me llama la atención en él es que, a esa edad, él pone una atención muy grande en los entrenamientos. Esto es difícil de encontrar hoy. Es mucho más fácil trabajar con alguien que quiere escuchar lo que usted habla, intentar alcanzar una cierta meta. En la mayoría de los casos, el foco se pierde rápidamente.

Autocrítica del entrenador: límites y objetivos

“Tenemos la obligación de transmitir al jugador que él debe dar lo máximo que tiene allí en el momento, digamos. En el entrenamiento, en el juego, saliendo de la cancha, del psicólogo, con la satisfacción y la conciencia de que él dio todo lo que podía. No es fácil, toma mucho tiempo para que se convenza de ello. A veces tarda un año, un año y medio. Ahí intentamos que llegue a un promedio del 80% de las veces en la semana reconociendo que dejó todo lo que tenía. La autocrítica que debemos hacer es esa: si no puedo hacer mi máximo, no estoy haciendo bien mi trabajo “.